Primero, que eso quede bien claro. Participé en dos grandes comparsas, Bahía y Arasunú. Soy un apasionado del movimiento que genera y de la fiesta que significa para nuestra ciudad. Aclaro esto de entrada porque mi posteo de ayer fue simplemente un boludeo de Facebook, pero el tema de fondo merece un debate en serio.
Siempre voy a bancar los corsos. Sin embargo, la sociedad que opina livianamente debería informarse antes de solo teclear. Hay que entender qué significan conceptos básicos como presupuesto, fondos públicos, prioridades, costos y beneficios. Solo con esa base podemos sentarnos a discutir ideas reales y dejar de quejarnos en el aire.
Sería reiterativo señalar la importancia de un evento que lleva medio siglo de historia, con sus idas y vueltas, errores y aciertos. Todos nos llenamos la boca diciendo que "es parte de nuestra identidad", y es verdad. Pero la realidad puertas adentro es que cada vez son menos los que transpiran la camiseta sin recibir un pago (la única excepción son los integrantes de comparsas que brindan el show)
y, menos aún, los que ponen la firma asumiendo compromisos con proveedores para que el show continúe.
Es hermoso exigir que se reparta plata cuando la llegada de recursos está garantizada. Pero estamos en tiempos de vacas flacas, escuálidas y hasta con garrapatas. Hoy la recaudación nacional que baja a las provincias, y luego a los municipios, es incierta. Antes, con la inflación distorsionando todo, proyectabas 100 y te llegaban 120; nominalmente sobraba. Hoy proyectás 200 y te llegan 150. Los números no cierran y, aunque nadie quiere perder nuestro mayor espectáculo de verano, hay que buscar otra alternativa, aumentando el precio de entradas por ejemplo?, mas noches? cobrando una buena entrada a la presentación de temas? Seguro que esto tampoco recaudaria tanto dinero.
Creo que tampoco sirve mezclar peras con manzanas. Cruzar el presupuesto del carnaval con la falta de insumos en salud, educación o pavimento es un error conceptual. Todo debe funcionar, sí, pero recordemos que la salud y la educación corresponden a la Provincia. Sin embargo, hace 25 años que el municipio corta el pasto de las escuelas y colabora fuerte con el hospital. En esa misma línea, nuestro Carnaval también es cultura y debería recibir un aporte provincial. Pero hoy, la sábana esta mas que corta.
Desde que asumió Titi Papp en el municipio, promovió que la organización del evento sea independiente. No es sencillo, los recursos que demanda el espectáculo son inmensos. Y ya no está el loco Roger para mandarse esas locuras hermosas. Para dimensionar: 160 millones de pesos, significan hoy 2 vehículos 0km por año y para reventarlos porque los dirigentes tampoco saben si los recuperan.
Lo más irónico de todo es que la misma gente que exige defender el Carnaval, el trabajo local y la súper inversión, es la que después se indigna porque la entrada le parece cara, que al traje le faltan lentejuelas, que bajaron el nivel. Hay que ser coherentes: o aceptamos pagar lo que cuesta mantener un espectáculo de primer nivel, o bajamos las expectativas, nos conformamos con una fiesta más austera y, simplemente, la disfrutamos igual.
Después de 50 años a nadie se le pasó por la cabeza preguntar en Corrientes, cómo hacen? Copiar lo bueno, y acomodar lo que se pueda?
Luciano Sclippa
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